La Cruz y el Crucificado continúan protagonizando la biografía de una humanidad doliente, a la espera de una resurrección encabezada por un Cristo glorificado, portador del victorioso lábaro y de la cruz, signo de unidad, seguimiento y compromiso cristiano. 

Otra de las imágenes que representa a Cristo clavado y muerto en la cruz. Fue adquirida, en el año 1988, en la tienda de artículos religiosos Casa Alsina de Madrid, siendo el autor de la misma el escultor Manuel Ortega Bru, con taller en Madrid, que realizaba obras para la citada Casa Alsina.

La imagen es una talla realizada en madera de pino ruso. Participa por primera vez en la Semana Santa abulense el mismo año de su adquisición, escoltada por los hermanos del Patronato de la Santísima Trinidad y Nuestra Señora de las Vacas, en la llamada procesión del “Encuentro”, en la noche del lunes Santo.

Se encuentra al culto en la ermita de Nuestra Señora de las Vacas, en la capilla conocida como la del “Cristo”.